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Los psiquiatras piden auxilio. Denuncian falta de medios y falta de atención hacia los pacientes de enfermedades mentales graves. Aseguran que con más atención e integración social, las mejoras de estos pacientes serían espectaculares, por eso lanzan una campaña para concienciar a todos.
Los especialistas en salud mental de la Región, junto a las asociaciones de enfermos de todo el país y la sociedad española de psiquiatría, pidieron ayer soluciones a la administración por el estado de los servicios a pacientes de enfermedades mentales graves, psicosis delirantes, esquizofrenia y trastornos bipolares. El psiquiatra de la Arrixaca, Francisco Toledo, y la vicepresidenta de Feafes (Federación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental), Delia Tophan, insistieron ayer en la necesidad de reorganizar la atención a estos pacientes, entre 12.000 y 14.000 en la Región de Murcia, además de los 20.000 con trastornos bipolares.
Para Toledo "es muy importante que los empresarios y la administración sepan cómo avanza un enfermo mental con patología grave si se le ofrece la posibilidad de trabajar. El tratamiento es el mismo, y el control el necesario, pero lo más importante es que estos pacientes se sientan útiles, y están muy olvidador por todos. Siguen siendo los enfermos del miedo".
Por otra parte, la voz de los pacientes reclama lo mismo. Delia Tophan insistió en que "es una lastima ver que se puede hacer más por estos pacientes y que no se haga. Los tratamientos funcionan y en estos años se ha avanzado mucho, pero la reinserción social y laboral es escasa, siendo una parte clave en los tratamientos". Tophan pidió a los empresarios que "se den cuenta de esto y que se impliquen en ayudar a estos pacientes, que son útiles para la sociedad, y siempre hay una persona que les controla y tutela".
El doctor Toledo añadió que "los manicomios son instituciones decimonónicas, obsoletas. Los enfermos agudos deben ser tratados en las unidades de los hospitales generales y no en los psiquiátricos. Es bueno para su tratamiento, y esta es la inercia que llevamos".
Toledo fijó como un objetivo apetecible que el 50% de los enfermos mentales graves pudieran conseguir un empleo, algo que en la actualidad está en el 20% en la Región. Toledo explicó que "los enfermos con trastornos bipolares consiguen un empleo en un 85%, cifras elevadas, lo que hay que conseguir es aumentar la reinserción laboral de los enfermos mentales psicóticos o esquizofrénicos a los que les funcione el tratamiento".
Entre las enfermedades mentales graves se encuentra el trastorno bipolar, enfermedad que consiste en una alteración de los estados de ánimo, con periodos de pérdida de interés en sus actividades habituales, falta de concentración, intensa apatía y alteraciones de sueño y del apetito, al que siguen episodios inversos o fase de "manías".
Esta enfermedad suele aparecer en la adolescencia o al principio de la edad adulta, aunque cada vez son más los casos de niños que la padecen.
Otra enfermedad mental grave frecuente es la esquizofrenia o estado maníaco en el que los afectados creen que sus pensamientos, sentimientos y actos más íntimos son conocidos o compartidos por otros, y pueden presentar ideas delirantes.
En la Región hay unos 14.000 enfermos con psicología patológica grave y 20.000 con trastornos bipolares
En la Región de Murcia existen entre 12.000 y 14.000 pacientes con enfermedades consideradas psicológicas de patología grave, lo que supone aproximadamente un 1% de la sociedad, unas cifras muy similares a las de la media nacional.
Además se cree que habrá otros 20.000 pacientes con trastorno bipolares en la Región. De estos pacientes se sabe que hasta un 90% pueden encontrar un trabajo que facilite su tratamiento y su reinserción laboral. Por contra, los pacientes con tipologías como la esquizofrenia, la psicosis o otro tipo de trastornos que provocan casos agudos el nivel de reinserción laboral es mínimo: se encuentra en torno al 20%, unas cifras que los expecialistas quieren mejorar como sea. Según palabras del doctor Toledo, lo ideal sería que la mitad de estos pacientes tuviera la posibilidad de trabajar, ya que sería un avance muy importante en los tratamientos, a la vez. Por ello, los médicos psiquiatras y las asociaciones de enfermos piden la colaboración de todos para esta labor de integración social.
‘Toda una vida para mejorar’, lema de la campaña
Los murcianos se muestran muy sensibilizados ante la falta de integración social de las personas con enfermedad mental grave, y el 90% considera que una mayor integración redundaría en la mejora de la enfermedad. Estos son algunos de los datos revelados en el estudio sociológico realizado por TNS-Demoscopia, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, para la Campaña Nacional "Toda Una Vida para Mejorar".
Esta iniciativa, patrocinada por la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y la Feafes, y que cuenta con la colaboración de laboratorios Lilly, es una campaña de divulgación sobre salud mental cuyo principal objetivo es concienciar y sensibilizar a la sociedad de la importancia de la funcionalidad y de la integración para la vida de las personas con esquizofrenia, trastorno bipolar y demás enfermedades mentales graves y sus familias.
El 73% de los encuestados opina que las personas con enfermedad mental grave podrían estar mejor integradas en la sociedad, y es ese mismo porcentaje el que destaca la dificultad para mantener relaciones interpersonales como el mayor obstáculo para este colectivo. Según el estudio, el 61% de los murcianos cree en la mejora gradual de la enfermedad y en la posibilidad tanto la recuperación social como la normalidad en la vida familiar en un 61% y 56%, respectivamente. Esta opinión es compartida por los familiares de pacientes con enfermedad mental grave salvo una leve variación porcentual en el caso de recuperación social (53%).
La terapia ocupacional es uno de los factores clave para la reinserción social de las personas con enfermedad mental grave. Así lo manifiesta el 87% de la opinión pública murciana, al igual que el 93% de las familias a nivel nacional de este colectivo, seguido de cerca del trabajo (83%) y la formación (87%).
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