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Su dosis, una pastilla al día, favorecería que la persona mantenga el tratamiento, pero su uso debe ser visto caso a caso por el médico. El medicamento combina el antidepresivo fluoxetina, con el antisicótico olanzapina.
En agosto se espera llegue a Chile un medicamento que combina en una sola dosis un fármaco para tratar la depresión y otro para el trastorno afectivo bipolar. Se trata de Symbyax, de laboratorio Eli Lilly.
Según el doctor Martin Dossenbach, especialista en estos cuadros y que representa al laboratorio, "en los estudios de largo plazo, Symbyax ha mostrado que puede prevenir las recaídas y ayuda a que no haya fluctuaciones tan grandes entre estados de ánimo depresivos y de euforia".
Ventaja de la dosis única
Aunque el médico reconoce que tomar una sola dosis combinada tiene exactamente el mismo efecto terapéutico que ingerir cada uno de los componentes por separado, el hecho de que venga en una sola pastilla tiene el factor positivo de lograr una mayor adherencia al tratamiento.
"La ventaja de usar un fármaco con los dos en su interior es básicamente la comodidad de tomar menos tabletas. Esto es importante, porque habitualmente estos pacientes necesitan tratamiento por muchos años o por toda la vida, entonces es necesario que al elegir uno sea lo más cómodo posible", explica el doctor Pedro Retamal, siquiatra y profesor asociado de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile.
En qué consiste el fármaco
Symbyax es una combinación de dos fármacos. Por una parte, contiene fluoxetina, un antidepresivo que mejora la función de la serotonina, neurotransmisor que a nivel cerebral está encargado de la modulación de los estados de ánimo. El otro compuesto es olanzapina, un antisicótico que permite estabilizar el ánimo y prevenir las recaídas en casos de depresión bipolar.
A quiénes se recomienda
Sobre su uso no hay un consenso absoluto. En el caso del tratamiento de la depresión, lo que se indica es la sicoterapia y la administración de antidepresivos. Pero en casos puntuales, explica el doctor Retamal, "un porcentaje bajo de pacientes depresivos puede tener, además, episodios depresivos con carácter sicótico. Esto significa alucinaciones, delirios relacionados con el desánimo o el desaliento. Por ejemplo, pueden ser ideas pesimistas de ruina, ideas de destrucción corporal, como que hay partes del cuerpo que no funcionan o de destrucción del mundo. En esos casos resulta muy apropiado el uso de olanzapina". En estos pacientes, indica Retamal, la combinación puede resultar muy benéfica.
Pero para los pacientes con trastorno afectivo bipolar, el siquiatra de Psicomédica y especialista en estos cuadros, Danilo Quiroz, explica que el uso de antidepresivos "es controvertido y no hay acuerdo".
"El trastorno afectivo bipolar no se trata con antidepresivos en primera línea, sino que se hace con estabilizadores del ánimo. Los clásicos de este último grupo de fármacos son tres: el litio, el ácido valproico y la carbamazepina", indica Quiroz. La función de los estabalizadores del ánimo es, justamente, prevenir episodios de depresión aguda o de euforia.
El problema, indica el doctor Quiroz, es que no existe "ninguna herramienta que permita augurar cómo va a andar un paciente con un medicamento u otro", por lo que hay que ir probando los distintos medicamentos y, en el caso puntual de este fármaco, una vez que llegue al país, comenzar a ver cómo se comporta en la práctica y en qué pacientes puede ser útil.
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